Familia MISSAMI

Nuestra familia de Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, se extiende por todo el mundo no sólo con la presencia de las religiosas, sino también de fieles laicos que se sienten llamados a colaborar desde distintos ámbitos y compromisos, comparten nuestra espiritualidad, la misión y las Obras que la Congregación lleva adelante en la Iglesia y en el mundo de hoy.

Por la gracia del bautismo todos y cada uno de nosotros tenemos parte activa en la única misión de la Iglesia, que es la de proclamar el Reino de Dios y su presencia en la realidad temporal. “A cada uno se le otorga la manifestación del Espíritu para común utilidad” (1 Cor. 12,7). La vocación a la santidad y a la misión la hemos recibido todos religiosas y laicos para el bien de la Iglesia y extensión del Reino.

Muchos seglares cercanos a nosotras, han hallado en el carisma de nuestra congregación religiosa un espejo donde han visto reflejado el don que ellos mismos también han recibido de Dios. También las religiosas hemos tomado conciencia de que el carisma que había inspirado a Mª Emilia el espíritu desde su fundación es, en realidad, un don de Dios que comparten otras muchas personas.

Si nos fijamos en Jesús veremos que Él ya nos enseñó a aproximarnos: dialogó con la Samaritana, curó al enfermo, a Marta la previno, miró a Zaqueo, invitó a Pedro, se enfadó con los fariseos

Hay diversidad de formas en las que los laicos se sitúan ante el carisma de la Congregación y por tanto de las vocaciones laicales de la familia de las Misioneras del Santísimo Sacramento. Esto nos ayuda a todos a dar pasos decididos hacia una mayor estima del papel relevante que desempeña hoy el laicado que forma parte de nuestra familia carismática, y a empeñarnos en renovar el impulso apostólico que deseaba nuestra Madre Fundadora. Todos formamos esta Familia Carismática.

La vida laical se manifiesta en multitud de contextos y caminos personales. Las formas en que los laicos se relacionan con nuestra Congregación, se encuentran en constante evolución, y es diferente según las misiones, las culturas y la historia de cada lugar. En la actualidad existen varias formas de situarse ante el carisma de la Congregación de las Misioneras. Hay laicos que comparten la espiritualidad de la Congregación, otros comparten la misión, otros comparten ambos aspectos, y existe la posibilidad de que algunas personas puedan adquirir compromisos temporales de integración con el Instituto.

Las formas de situarse ante el Carisma de la Congregación son las siguientes:

 

 

MEL (Misioneros Eucarísticos Laicos)

Los Misioneros Eucarísticos Laicos (MEL) somos un Movimiento de Laicos, promovido por las Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada.

Nace este MOVIMIENTO en la Iglesia y para la Iglesia. Se inspira en la espiritualidad de María Emilia Riquelme y Zayas y participa de su riqueza carismática. Todos los miembros formamos, con la Congregación, una auténtica comunión de vida y de integración apostólica.

Nacimos para promover y potenciar la vida y la misión del Laico en la Iglesia, en la que nos comprometemos a:

  • Descubrir la grandeza de la vocación cristiana en medio del mundo según el carisma misionero, eucarístico y mariano.
  • Ejercitarnos en la oración y adoración como trato de amistad con Dios a la luz de la Palabra y de la Historia.
  • Vivir en actitud de servicio a todos, atendiendo las urgencias que la Iglesia y la sociedad nos presentan, de manera que el Evangelio de Jesús llegue a todos los hombres.
  • Tener a María como Modelo, Madre y Compañera en el empeño de vivir en comunión con Dios y los hermanos.
  • Queremos SER EUCARISTÍA VIVA en medio del MUNDO.

Por el Carisma que hemos recibido, Dios nos hace SER Eucaristía, Pan partido, PRESENCIA redentora y reparadora con Cristo Eucaristía. Somos alimento, remedio y consuelo para nuestros hermanos. Somos entrega sencilla, alegre y generosa. Llamados a vivir las actitudes eucarísticas de Jesús en nuestros ambientes de familia, de trabajo y de misión.

Más información

Un solo corazón, integración carismática

Laicos del MEL que optan por un compromiso temporal con la Congregación desde un discernimiento conjunto, por el que se establecen vínculos de ayuda mutua, de espiritualidad y misión compartida.

Nos sentimos urgidos en el común deseo de vivir el evangelio en el seguimiento de Jesús desde el carisma de María Emilia Riquelme. En un contexto de Iglesia-Comunión nos unimos con todos los que sienten esta llamada.

Somos convocados por el Espíritu Santo para vivir juntos con las religiosas, este carisma que Él ha concedido a la Iglesia en la persona de María Emilia Riquelme, para compartir la responsabilidad de la misión, desde diversas funciones y desde las posibilidades de cada uno en las tareas que se nos encomienden.

EDUCAMISSAMI

Nuestra Congregación realiza su apostolado en la educación, la formación integral, especialmente de la niñez y juventud.Con la formación humana buscamos un desarrollo armónico que les prepare para la vida en diálogo abierto con los demás. Procuramos su formación cristiana particularmente:

  • Con una orientación religiosa para que la fe ilumine toda su vida.
    Enseñándoles y animándoles a establecer un contacto personal con Cristo, mediante la activa participación en la vida de la Iglesia.
  • Con un auténtico amor a María, que les estimule a vivir cada vez más conformes a Cristo.
  • Con una gran docilidad al Magisterio de la Iglesia, animándoles a testimoniar su fidelidad al Papa.
  • Con un sello eucarístico, misionero y mariano.
  • Realizamos nuestra misión educativa preferentemente entre las familias que viven de su trabajo y entre los más pobres, como medio más digno y eficaz para la promoción sobrenatural y humana de los hombres.

Nuestros Centros Educativos promueven, obras complementarias de la tarea educacional:

  • Residencias de jóvenes, asociaciones y escuelas de padres, profesores y antiguas alumnas y alumnos, grupos de profundización cristiana, campamentos, voluntariados, catequesis, etc.
  • Para todo ello consideramos como deber primordial una adecuada preparación y formación teológica, pastoral, catequética y pedagógica.
  • Desde el nivel de la fe, procuramos la concientización de la comunidad educativa de los problemas de nuestra sociedad actual, cultivando el sentido de justicia, solidaridad y responsabilidad para construir un mundo más humano y solidario con criterios evangélicos.

Los Cooperadores de la Familia MISSAMI

Son las personas que colaboran con la misión del Instituto ya sea como trabajadores o como voluntarios, incluso aquellos que aún no tienen una vivencia cristiana y quizás aún no se identifican ni viven necesariamente según nuestro estilo carismático.