Estilo pedagógico

Como educadores missami vivimos y compartimos un estilo pedagógico muy concreto, desde los valores del Evangelio, especialmente desde las palabras de Jesús “Haced esto en memoria mía” (Jn 22, 19), es decir, desde los valores de la Eucaristía, celebrada y vivida.

Somos conscientes de que tenemos una vocación especial como educadores, y además como educadores MISSAMI.

NUESTRA VOCACIÓN ES:

Ser y formar personas que, como Jesús sean alimento, fuerza y consuelo para los hermanos, de manera voluntaria y alegre.

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES   

 

APRENDIZAJE COOPERATIVO

  • Vivir la propia vocación, poniendo al servicio todas las capacidades personales y teniendo como ideal la entrega eucarística de la propia vida, a ejemplo de Jesús de Nazaret.
  • Aprender el estilo MISSAMI de vivir y trabajar en comunión: convivir, conocer, acoger y valorar a los demás.
  • Ser capaces de desarrollar relaciones interpersonales basadas en el respeto, diálogo y entrega de la propia vida.
  • Compartir ideales y misión y trabajar juntos para lograr estos ideales.

 

APRENDIZAJE SERVICIO

  • Comprometerse y ser coherentes con la propia vocación para ser como Jesús de Nazaret, alimento, fuerza y consuelo para los demás.
  • Compartir misión, de servicio y apertura a las realidades de nuestro mundo.
  • Ser personas competentes, comprometidas, capaces de contribuir al desarrollo de su comunidad.
  • Adquirir un compromiso social según el estilo MISSAMI, basado en el amor, la justicia y el respeto a los demás, de manera voluntaria y alegre.

 

INTELIGENCIA ESPIRITUAL

  • Cuidar la propia vocación y el proyecto personal de vida.
  • Educar la interioridad y la relación personal con Dios.
  • Aprender a vivir los valores que emanan de la Eucaristía.
  • Ser capaces de vivir eucarísticamente y dar a nuestras experiencias y al mundo sentido y significado desde los valores evangélicos.

 

APRENDIZAJE POR PROYECTOS

  • Hacer crecer nuestra vocación implicándonos de manera activa en la construcción y transformación de la sociedad.
  • Promover la coherencia entre los valores eucarísticos, marianos y misioneros con la cultura y el compromiso social.
  • Enseñar a ver las necesidades del mundo y lo que podemos hacer para dar respuesta de forma creativa.
  • Aprender a tener una mirada crítica sobre el mundo y hacer nuestro el ideal de justicia social y comunión entre los pueblos.

 

ESTIMULACIÓN TEMPRANA

  • Descubrir la propia vocación: somos amados y llamados a vivir un proyecto de vida concreto, desarrollando el carisma eucarístico, misionero y mariano de María Emilia Riquelme.
  • Descubrir y desarrollar los talentos y capacidades personales para ponerlos al servicio de los demás, teniendo como modelo a Jesús de Nazaret en su entrega eucarística.
  • Desarrollar la capacidad conocerse y valorarse a sí mismo, de trabajo, responsabilidad y esfuerzo personal.
  • Aprender a defender y respetar la vida, la persona y su libertad desde los criterios cristianos.